3 nov. 2008

Quiero que gane el negro

Unas cosas llevan a otras, sin remedio. Igual que un borgoña joven pide, por ejemplo, un Camembert de Normandie; o un broker de Wall Street tiende a los ansiolíticos e incita a la desconfianza, algunas reflexiones acercan a otros pensamientos.

Nunca acudo a estos lugares -me producen urticaria-, pero ayer tarde hacía cola en la caja de un hipermercado cerca de casa con un carro lleno de productos. Me acompañaba Marie. Y el salario recién ingresado al otro lado de la banda magnética de mi tarjeta. Le explicaba cómo me horrorizan estos lugares tan perfectamente diseñados e iluminados -luz blanca de quirófano- para dirigir cómodamente los pasos de las masas por pasillos de marcas y logos, vistos y memorizados mil veces, convertidos en objetos de deseo que harán que esa noche y con la despensa saturada -en cualquier momento, se ve, puede estallar una guerra, en cualquier momento se hunde definitivamente Wall Street ahora que son los propios capitalistas los demuelen el sistema, cerrando definitivamente la esperanza de que pudiera hacerlo el comunismo, si es que quedó alguien en aquel hermoso barco a la deriva- la conciencia descanse tranquila mientras se ve la TV. Miro a mi alrededor y, asustada, le pido que Marie que me diga: ¿soy yo igual que esta gente que hace cola delante y detrás de nosotras? Me niego, no puedo, me resisto a ser como ellos. Por más que intento imaginarme con 20 años más, con un marido más, con 2 ó 3 hijos más e, incluso, con un perrillo más, no puedo verme: cada sábado, cada fin de semana, cada número rojo del calendario esperando a llegar a una caja para destrozar la tarjeta.

Con la despensa llena, me refugio en la buhardilla con Marie. Ella, perpleja, no entiende mi agitación. Esta noche la Casa Blanca podrá dejar de llamarse así no tanto por el color de sus paredes como por el de sus moradores. Tal vez sea verdad -leido lo leido- que resultaba más fácil pensar hoy en un presidente negro en los EEUU que en uno de origen indio en Inglaterra o magrebí en Francia. Quién iba a decirlo, tan cerca todavía el Movimiento por los Derechos Civiles, tan cerca todavía Jim Crowe, Emmett Till, Luther King, Rose Parks, Alabama, Little Rock... De modo que la buhardilla como refugio ante la incertidumbre, la buhardilla tornada en mukata. Es pequeña, calculo unos 50 metros cuadrados bastante cuadrados, porque midiendo de extremo a extremo cada lado tiene unos 7 metros, incluyendo el espacio del baño y la cocina. En 50 metros se puede crear todo un mundo cálido de sensaciones, vivencias, literatura -los libros distribuyen los espacios y sus palabras calientan el aire a respirar-, comodidades y perspectivas vitales: esperanza. El tamaño adecuado para, desde la cama y con la cabeza a los piés, poder ver en esa gran pantalla de 19 pulgadas lo que sucede al otro lado del Atlántico durante toda una noche. En una cadena francesa repiten el vídeo que hace del predicador Obama un cantante más junto a un grupo de cantantes que se tornan en predicadores, farandulilla en b/n: Scarlett, Amber Valetta o Will.I.am, líder de los Black Eyed Peas, todo dirigido por Jesse Dylan -hijo de Bob Dylan, otro nexo con la lucha de los '60- en esa letanía de Yes, we can, yes we can... con guiños a la izquierda -algo inédito, impensable en EEUU- y, sobre todo, con un hermoso cuento de la historia de los EEUU tan diferente a como la conocemos y sabemos que es: como una historia de cambio, esperanza, prosperidad y oportunidad para reparar el mundo roto por ellos mismos. Yes we can es I have a dream, Obama es la intersección de Kennedy y Luther King, si exagero, incluso, de Luther King y ZP. Ya lo dijo, poeta León Felipe, una vez: 'algún día la política será una canción'. Y éste canta, habla del destino de una Nación, de un susurro de esclavos y abolicionistas, del camino de la libertad, de una canción cantada por emigrantes y pioneros camino del Oeste, de trabajadores y mujeres luchando por sus derechos, de una tierra prometida, repudio del oro y las armas: justicia e igualdad, cambio y esperanzas de reparar. Y nos gusta oirle. Y nos gusta oirlo. Barras y estrellas cierran la escena como telón de fondo.

A pesar de todo, igual que Chávez, quiero que gane el negro.

38 comentarios:

Alberto M dijo...

Estimadísima Luna, amor imposible mío, echo de menos, mientras escucho el homenaje a Jack Johnson, el boxeador negro, a Jimi Hendrix (hecho en el disco por John McLaughlin). Y también en esa política que va de un lado a otro de la habitación y los terruños indelebles, vueltos piscina, y servidos en ca Marcial como White Horses en vaso de Copacabana, bien con hielo al lado de una misma estufa.

Alberto M dijo...

Madre mía, qué frivolidad le dejé anoche.
También voy con el negro.

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Sin embargo, tan lejos todavía y me temo por siempre Sacco y Vanzetti, 49 millones de habitantes en el umbral de la pobreza, o por debajo.
Aunque me uno a tus deseos, abrigo sin embargo muchas menos esperanzas que tu para el día a día del ciudadano, de USA o del mundo, con éste o con aquél.
Se refundará el sistema después de que los más paguemos el alto precio que fijaron los menos. Así lo veo, aunque el color del habitante nos invite a pensar que algún cambio es posible en la Casa Blanca.
Bienvenido sea si llega, sobre todo en un momento en que todo parecía caminar en contradirección.
¡Ah! Nunca serás igual que nadie.

Anónimo dijo...

El negro es la gran esperanza blanca. Yo también leí el otro día en NYT que Obama es la intersección de JFK y Luther King, e incluso hablaba de Zapatero. No estás desencaminada, guapa!

AMC

Tesa dijo...

¡Hagan juego señores!

...y el croupier del casino Estrellas y barras, hizo girar la ruleta

Más claro, agua dijo...

El hecho de que desaparezca Bush ya es una buena noticia en sí misma. El resto, el tiempo lo dirá ;-)

retje_robar dijo...

Hoy no he puesto el despertador, no quiero despertar y ver que todo sigue igual. ¿LE hecho coraje y lo conecto a ver si al despertar no todo sigue igual?.
La esperanza, esta vez, es negra.

Anónimo dijo...

Nada como una dosis de buen optimismo gramsciano. ¿Confianza en Obama? La justa. No creo que el complejo tecnológico-militar deje al nuevo inquilino de la Casa Blanca mucho margen de maniobra.
Lo veremos en Afganistán e Irán.
Mientras tanto, felicidades por su texto.
Saludos,
MT

Anónimo dijo...

Tiene usted razón con el Raval y el gran Manolo.
Un abrazo.

Tesa dijo...

clink... clink... clink...

Señoressss:
Negro gana.

edith dijo...

A mi también me gusto que ganara el negro,y sin embargo sé que se irá desfondando rodeado de lobbys. No me gusta porque sea negro, sino porque parece inteligente.Todos los discursos son publicidad y los de él están mejor declamados. Parece que le importa el ritmo...yes,we can.Un texto magnífico

Bellaluna dijo...

Alberto: me alaga tu amor imposible, pero creo me has idealizado. Las realidades son otras a las percepciones. Lo mismo que Obama: una cosa es que me guste que alcance la presidencia por negro, pero sin olvidar que la presidencia es la de los EEUU

Bellaluna dijo...

Edith: inteligente y negro, pero reventará bajo el peso de los lobbys y las exigencias de los donantes. En tres años, para el arrastre.

Tesa: clink, clink... en realidad gana la banca, como siempre ; )... pero sigan haciendo juego, señores y señoras, blancos o negros

Alberto M dijo...

Apuesto por el quince rojo

Bellaluna dijo...

Par y pasa!

Bellaluna dijo...

Ya sabemos, Antonio, socializamos las pérdidas y que nadie ose tocar los beneficios.

Todo, todos, diferentes e iguales.

AMC: también , también se hojea el NYT y otros. Sin creer nada demasiado, claro

+Claro: la buena noticia, sí, ese es el verdadero avance, la clave de la historia. Cáncer extirpado.

Bellaluna dijo...

MT, optimismo vital: despertar cada día -que no es poco en estos tiempos que corren en estampida- con una sonrisa -el adorno-, igual que otros toman una aspirina: es bueno para el cuore.

Démosle al hermano negro de Harvard una oportunidad para, después, lincharle -si fuera necesario- con justicia

Bellaluna dijo...

Ah! Gracias. MVM lo merece todo, un tipo acogedor en todos los sentidos. Tímido, grande, nunca indiferente.

Anónimo dijo...

Políticas en Columbia y Derecho en Harvard. Alumno brillante: demasiado "performativo" para mi gusto...Acepto el voto de copnfianza. que sean 100 días.
¿Hermando negro? Hacía meses que no me acordaba de Franz Fanon.
Gracias por traer este recuerdo a mi maltrecha cabeza llena de PH8. Y gracias por su siempre amable e inteligente contestación.
Saludos,
MT

Bellaluna dijo...

MT: Con todo, mejor Columbia que Harvard, y Harvard que Yale... Aunque no estoy segura.

A mí Fanon sólo me lleva -directamente- al recuerdo de la piel azabache y a la hermosa sonrisa blanca de Mona, martiniquesa de mi alma.

La vida es una 'performance' continua, teatro, historia, cuento, cosa...

Escucho, recogida y ya anochecido este húmedo día gris, Strange fruit, de Billie Holiday. Es en lo que más pienso en estos días...

http://es.youtube.com/watch?v=h4ZyuULy9zs

Beso!

Anónimo dijo...

Querida,
frente a la "performance" continua le propongo contra-narraciones.
La prensa española, hoy, por ejemplo, ofrece una foto de Obama saliendo del gimnasio: zapatilas deportivas, gafas de sol, gorra y dos teléfonos. Sólo busco señales.
No creo que nuestro querido comisario Anatoli Lunacharski (o el mismo MVM) andara así, disfrazado de anuncio, por la vida.
Ya, claro, eran otros tiempos.
Le devuelvo su beso cargado de sol.
Saludos,
MT

Bellaluna dijo...

Gallardón fusilaría en general a Lunacharski, y al hombre-negro anuncio le haría una excepción en su ley de persecución de los hombres anuncio y le pondría despacho en Cibeles.

Sí, busque señales: yo estaré más atento a ellas. Que mientras la vanguardia activa se ocupa de mantener en perfecto orden de policía las barricadas.

Estudiaré ese tema interesante dela contra-narración.

Gracias por la bocanada de sol.

Anónimo dijo...

Muy cierto lo del Faraón. El otro día, sin ir más lejos, declaró su pasión política por Obama frente al héroe de Vietnam.
¿Barricadas? Para cuatro que quedamos en alguna -incierta, imposible- posición de combate, una barricada me parece mucho elemento arquitectónico. Pero, claro, estando usted en París, la arqueología manda.
Pinceladas encontrará usted sobre contra-narraciones en "Storytelling" de Ch. Salmon (en francés, La Decouverte)y en la contra, de vez en cuando, de Le Monde.
Disfrute de su día gris.
Saludos y gracias,
MT

Bellaluna dijo...

Es que, se ve, en París quedaron muchos adoquines sobrantes -y seminuevos- de mayo '68 -una fiesta mayor que organizaron aquí, entonces- y los parisinos, voy descubriéndolo, lo hacen todo muy del gusto burgués -a lo grande-, incluso les banlieues de magrebíes.

Esta tarde -que será no solo gris, sino lluviosa- pensaba pasear un rato por FNAC/Rue Rennes. Miraré esa recomendación que me hace de Ch. Salmon. El título es sugerente.

Anónimo dijo...

Creo que, tras seguir un poco su línea, los trazos que va dejando (esa "archihuella" de la que hablaba Derrida -perdón por la indecorosa cita-), "Storytelling" le fascinará y encontrará motivos más que suficientes para reafirmar sus posiciones críticas. En castellano está recién traducido y con gran éxito mediático.
En mis tiempos, hacía FNAC Rennes, Flore y a casa por la rue Vaugirad hasta el arranque de la rue Lecourbe. Llovía, siempre llovía, como sabía Vallejo.
Ah, la burguesía francesa: desde Hausssmann a nuestros días. La arquitectura al servicio e las divisones militares...

Bellaluna dijo...

Lluvia y lluvia... cierro el Mac y salgo corriendo. Plato de ensalada rápido en el Pan Quotidien de rue des archives y salto al Metro. Después FNAC y, tal vez, café con trufas en el Flore.

Anónimo dijo...

Tres belle apres-midi.
Aunque sea a distancia, permítame que la acompañe. La nostalgia, ya sabe usted...Ya sólo me falta que diga que compra Le Monde al indio, ¿vivirá todavía? que merodea por la terraza del Flore...

Alberto M dijo...

Sigo idealizando eh, Bellaluna. No creas que me rajo.
Estoy señalando las huellas que dices en el mapa y quien sabe si dentro de ochenta años no iré a repetirlas.

Bellaluna dijo...

Somos, tropezamos, repetimos, de bruces, las señales... a veces difusas. Importante: no cejar en el empeño. Creer en la utopía, imagino. Tomás Moro y todo lo de la isla. No abandonar la lucha. Hasta la victoria siempre.

Qué se yo, Alberto: hazte un mapa con el sur al norte, donde las señales sean luminosas, donde el color negro no exista, el número no sea importante, donde no haya veneno, un google maps donde figuren los perdedores y sus causas perdidas, las putas, los bares y los cauces secos. Si se siente cariño por todo eso.

Besos!

Alberto M dijo...

Ya te digo, Luna. Pero ya que me pongo con el mapa!

Qué maja eres, copón.

Alberto M dijo...

Ayer vi el último comentario que hice aquí. No me importa. Es así y era y me cae usted de maravilla, entre la humareda y el café medio a morro, medio en taza, y a ver si saca más tiempo y nos escribe un algo nuevo, se me ocurre.
Caso de que no, añorar es una cosa que nos gusta a los parados mucho (aunque más lo otro, lo de no añorar).
Otro cariño, BL.

Tesa dijo...

Hola, guapa ¿mucho lío, que andas missing?
Espero que todo vaya bien.
Un beso

Bellaluna dijo...

Lío descomunal general. Concretamente, laboral... Apenas firmado, defendiendo el puesto.

Alberto M dijo...

Querida,
es algo.
(lo mejor, lo sabes, pasar al ataque al primer giro de cabeza del poniente)

Beso loco.

J dijo...

Acabo de descubrirte. Te degustaré con paciencia durante todo el fin de semana. Perdón, hablaba de tus textos.

Bellaluna dijo...

Aquí estoy, de regreso, a disposición de la entregada audiencia. J.: tuya.

Alberto: cojo tu beso loco. Lo guardo. Con cariño. Nacerán otros. Seguro.

Antón Abad dijo...

Estoy muy impresionado señorita; una amiga me ha recomendado leerle y aquí estoy, disfrutando de su elegancia y talento para escribir.
¿Sabe? en 40 Mts. también es posible una mukata; se lo digo con conocimiento de causa.
Y bueno, el negro ganó (yo también lo deseaba), ahora sólo falta ver cuánto le queda de negro, no sea que se nos aclare como Jackson o Rice. Como dijo Mc Donald: volveré ... ¿O era MacIntosh?

Bellaluna dijo...

Sr. Abad: bienvenido, te agradezco los cumplidos. Todo es posible, en la realidad o en la imaginación, en 40 metros o en 1000.

El negro, pobre, hará lo que pueda o lo que le dejen. Es el ZP (antes RZ) de los EEUU. Caerá de pié.

Te recomiendo leer las siguientes 3 ó 4 entradas.

Tbeso