24 jun. 2009

Les doubles vies

Ayer por la noche ví La double vie de Veronique, la peli del polaco Kieslowsky. Podría criticarle por su exceso de complacencia con el catolicismo polaco. Por haber sido un poco sabandija del antiguo Este. Por ser bastante cargante. Pero la película no me pareció mala -mejor que su trilogía francesa- y me hizo reflexionar. Cine y sentimientos: aunque sé que debería esforzarme por desterrar mi vida interior, mi temperamento sentimental me impide cumplir con la premisa. Cine francés, al fin y al cabo. Cercano, para nostálgicas como yo, de aquella maravillosa nouvelle vague ya ancienne, casi olvidada. Bipolaridad física y melancolía, llámalo como quieras: Weronika y Véronique, algo del ruiseñor y la rosa, de Wilde, algo del mito de doppelgänger de Jean Paul, Gaara del anime Naruto de Masashi Kishimoto, hombre duplicado de Saramago, bilocación y profecía con su propia vida, con la línea de la vida: un lado y otro del espejo, o acaso el reflejo perdido. Yo también llevo una doble vida, pensaba: mi hipocresía y yo. Parece que cada una haya nacido el mismo día, a la misma hora, el mismo año, pero una en la antípoda de la otra.

Por la mañana mientras rebusco en FNAC de Les Halles -me gusta pasear por la FNAC las mañanas libres- me llama la atención una conversación entre dos chicas en la sección de cine. En realidad había ido a comprar solo la peli de La double vie... pero he salido con todas las pelis que había de Kieslowsky, el último disco de Bob Dylan, un comic manga -de Tomoko Ninomiya- y dos libros de Sciascia: Il giorno de la civetta y l'affaire Moro. Decía que escucho una conversación entre dos chicas. Alrededor de veinte años, calculo. Una: Sara, muy delgada y alta, atractiva, con vestido blanco y unos ojos verdes como dos cargas de profundidad. Otra: Véronique, menos alta, el cabello recogido -adoro las nucas despejadas- y cara de ángel, pantalón y camiseta ya como de verano. La primera arranca con entusiasmo al salir de la escalera mecánica, como si fuera el mejor lugar para las confidencias:

-Véronique ¡Estoy saliendo con un tío!
-¡Sara! ¿De verdad? ¿Y está bueno?
-Bueno, es un poco mayor que yo
-No te he preguntado cuantos años tiene. Te he preguntado si está bueno
-Sí, la verdad: está bueno. Tiene unos 40. Es profesor en la universidad y...
-Pero tía, ¡estás loca! Es muy mayor. ¿Es... es de tú universidad? No se te habrá ocurrido liarte con un profe tuyo...
-No, no, no estoy tan loca. Es profesor de sociologia en Paris-Diderot
-Pero, ¿un tío tan mayor te folla bien? Seguro que folla con su mujer y contigo
-Lo que quieras, pero ya que me lo tiro, por lo menos que tenga algo de qué hablar, que pague cenas caras, el cine, hoteles de puta madre...
-Pero... ¿le quieres?
-¿Quién habla de querer? Je m'en fiche...

Nada más regresar a casa, rebusco. Pienso en el profesor de París 7. Recuerdo un libro que empecé a leer en Roma y debí traerme en uno de estos últimos viajes. Nicolas Edme Restif de La Bretonne -francés, talento y vulgaridad, pornógrafo amante de las entrepiernas de las parisinas y filósofo de poca monta: le llamaron Voltaire de las camareras, contemporáneo de la Revolución aunque poco amigo de los jacobinos-: Sara o la última aventura de un hombre de cuarenta y cinco años. Arranca así: Ha llegado el momento de contar la historia de Sara, que me visitó por primera vez poco después de haber visto yo a la celeste Aglaé. ¡Ojalá pueda persuadir de que aún después de los cuarenta y cinco años uno puede ser enga­ñado por las mujeres, pero nunca amado; o de que, si por un extraño fenómeno, aún se es amado, sólo se trata de un fuego efímero cuya rápida y súbita extinción deja en la más profunda oscuridad al alma herida (...) después de haberle presentado el vano resplandor de una felicidad sólida y sin fin!

¡Ay, a qué edad me esperaban el amor, y los celos (...), y los insomnios crueles, (...), y el espíritu quebrantado, (...)! Pero, ¡Señor!, ¿quién no hubiera caído como yo? ¡Oh, tú, que has pasado ya la edad de agradar y que miras aún con placer a una muchacha de mirada dulce y modesta, ihuye, insensato! ¿Qué crees hallar en su corazón? ¿El amor...? ¡No! (...) Así fue Sara. ¡Así fue la joven a la que creí tierna, dulce, agradecida, amable, sincera, constante, fiel…!

En 1780 tenía yo cuarenta y seis años, ¡y estaba enamo­rado! ¡Estaba enamorado! Perdona, lector severo, no soy culpable. Si dejé penetrar en mi sensible corazón el fatal veneno del amor, fue porque lo presentó una maga a la que tú tampoco hubieras podido resistir (...)
"

Pienso cuánta gente lleva/llevamos dobles vidas. Su vida y su otra vida. Tan importante una como la otra. Sin hipocresía. Sin culpa. Me parece bien. Como si las margaritas supieran algo del amor...

45 comentarios:

Alberto M dijo...

Mamma mía!
A veces pienso: Tengo tantos añicos. Doble acepción en un jarrón de cortadas mitades (sumada combinación de circunstancias). Quizá voy acompañado, aparte de mi roñería, de una inocencia que es en las menos ocasiones selectiva.
Muy buena peli.
y ya hay no poca marcha en imaginar que uno se marcha.

Olivia dijo...

Has leído "Madame Bovary"?, nunca me dió tanta lástima un personaje así. Tener doble vida es engañare uno misno, es no ser libre. Pero claro, cada uno sabe qué oculta y por qué, qué no quiere mostrar...
Tengo una amiga que estuvo liada con un tío mayor, y no casado (arrejuntado). No se veían mas que para el sexo, y en donde solían estar con el resto de gente procuraban no estar muy juntos. Claro, ella no tenía que perder nada. Y él...solo se la beneficiaba. Nunca dejo a su "pareja", y creo que fueron los dos años mas echados a perder que tuvo esta mi amiga. LA edad no importa, al final se junto con otro...pero divorciado. Jejeje...y tiene una relación mas "normal".

Ah! y cierto lo que me pusiste. si todos mostrasemos lo que sentimos realmente, mejor no salir a la calle, jeje...

Un beso!

Menda dijo...

Es que los profesores suelen gustar mucho. Muchísimo, diría yo. Doy fe de ello.
Pero sin doble vida, por favor.....

marcela dijo...

Verdaderamente lo de las dobles vidas, yo sólo las he llevado a nivel personal. Nunca emocional. Si ya poco, casi no llego.
Siempre encontré el amor tan difícil que no podía más que con uno. Y era tan grande que era imposible por cuestión de tamaño. Estoy mayor, juego con bobadas, y disfruto de casi nada,.Antes necesitaba casi todo.
Frugalismo amoroso lo llamo.
Que buenos cuentos y relatos te marcas.Estoy apasinadamente atemperada.
un beso

Tesa dijo...

Esas dobles vidas que no suelen ser dos vidas completas, sino la vida y un complemento, aquello que sazona la primera sin contaminarse de ella.
No conozco la película.
Les doubles vies, sí.

pitusa38 dijo...

Hola, no he visto la película, pero la explicas muy bien, cierto que eso existe, yo he vivido no en el amor, pero un tiempo con una cosa así, es complejo, no me gusta nada mentir, esa situación suele obligar a ello.
Gracias por pasarte por mi blog, me encantará tenerte de nuevo.
Nos leemos.
Un beso ;)

Pi dijo...

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Bellaluna dijo...

Alberto: aunque no queramos somos duales, nos mentimos a nosotros mismos: hacemos sin decirnos, nos traicionamos con nuestros propios pensamientos... If my thought-dreams could be seen / They'd probably put my head in a guillotine

Besote

Luna

Bellaluna dijo...

Olivia, no se decirte. El fin de los sueños, la mediocridad en pareja, la hipocresía social y el conformismo. Es un cóctel peligroso. Y la cobardía. Una novela debastadora que explica lo mismo: Revolutionary road.

Una frase de Flaubert dice: "Ten cuidado con tus sueños; son la sirena de las almas. Ellas cantan, nos llaman, las seguimos y jamás retornamos". Ojalá fuera verdad y no retornáramos.

Gran Bovary... ¿Mejor vidas paralelas?

Pedro R. dijo...

La burguesía monta nuestras estructuras morales desde el siglo XIX: sobre la muerte, sobre el sexo, sobre el matrimonio... en fin, todo sustenta su orden social, su negocio.

Hay otras formas de vivir. Me gusta cuando dices: "Su vida y su otra vida. Tan importante una como la otra. Sin hipocresía. Sin culpa. Me parece bien".

Theo dijo...

Goethe escribió El hombre de cincuenta años, donde novela su propia experiencia de un amor tardío... Una triste novela, pues al final el protagonista abandona.

Cuando se habla de hipocresías se es a veces muy riguroso. Ni la cortesía ni la mentira piadosa son hipócritas, son maneras de engrasar relaciones humanas que chirrían a menudo. Y cuando las circunstancias nos llevan por derroteros contrarios a lo que pensamos u opinamos o deseamos, tampoco se es hipócrita, o al menos hay que estudiar muy bien cómo hemos llegado allí antes de autoinculparnos.

Y los profesores supongo que tienen algo, aunque aún no sé el qué, además de la cartera, claro. Triste diálogo es la dos bellezas.

Un beso

Anónimo dijo...

Yo no tengo doble vida, porque lo veo todo desde mi perspectiva. Pero sucede que diversifico mis actividades sin -como bien dices, Luna Roi- sentir culpa alguna.

Creo recordarte hablar de horarios de vida sentimental: las noches para tí, los dias para ella, me escapo dos horas y me las juego con ésta.

Atenazados por la moral: ¿ya estais todos presos de ella?¿Cuántas cosas no hago porque no las ve bien la Iglesia, la sociedad, los vecinos... que otros hacen?

Como esto se ponga mal, me voy a Congo con los bonobos, gente libre y seria.

Puritanos...

AMC

Javier Illán dijo...

Pues a mi nunca me ocurrió... Mala suerte la mía!!



Un saludo, PAZ. Nos vemos en el face

retje_robar dijo...

Dualidad onda corpúsculo.
La luz, es una onda o son fotones? O es una onda y son fotones?O son fotones con movimiento ondulatorio?
Y cuando una cuerda vibra, esa onda, va o viene? sube o baja?
Cual es el punto de referencia.
Viajando en el tren se mueve el paisaje. Pero desde el paraje es el tren que se mueve. Y si nos cruzamos con otro tren? Que extraña sensación de velocidad.
Yo soy yo y mis circunstacias, pero que extrañas circunstancias me hacen ser como soy hoy, y ahora. Y mañana? Seré como hoy? Las circusntancias me haran ser otros de mis yos? No lo se. Nunca lo supe. Nunca lo sabré. Y los demás? Lo saben?

Bellaluna dijo...

Tesa, no me salió tan bien como a tí: 'dobles vidas que no suelen ser dos vidas completas, sino la vida y un complemento, aquello que sazona la primera sin contaminarse de ella'. La sal de la vida, salida del laberinto, descanso de contradicciones internas. Miro a todos los ojos.

Beso!

Bellaluna dijo...

Menda: hay profesores que nunca olvidaré...

Marcela: no te atemperes. Me gusta que veas el amor difícil. Es un laberinto, aunque sin esquinas. Todo suave, sinuoso, redondeado... y lleno de desvelos. Hermoso.

Bellaluna dijo...

Pitusa: Si uno no se engaña, no es mentira. Claro, depende de la perspectiva desde la que se mire. Amor líquido. Pocas cosas sólidas.

Te sigo leyendo!

Beso!

Bellaluna dijo...

Pi: puntos inquietantes, ¿son suspensivos? No hay nada mal hecho. Ningún mal. A veces me desvelo y me duelen las pantorrillas. Un nervio prendido en el alma. Una nube desdibujada que no traerá agua.

¿Qué más en los puntos?¿Frases en blanco?

Me inquieta el silencio. Doblemente. Tú y tu silencio. Te beso los labios cerrados.

Luna

Anónimo dijo...

Il grande Sciascia. El caso Moro. La política de partido al servicio de la realpolitik (de partido).
No se pierda usted ni una línea. Es la radiografía más cruel jamás escrita de la DC.
Desde luego, como siga con estas lecturas se quedará sola.
Sola, buscando -en la madrugada parisina- gentes que sepan de qué habla.
Saludos,
MT

Me llaman octubre... dijo...

Yo no sé si podría llevar una doble vida... al final a la que engañaría sería a mí!

PD: La chica del gorro aviador no soy yo, es una chica que posó para mí :)

Bellaluna dijo...

Pedro: me gusta que te guste. Creo que coincidimos. A tomar por culo el subconsciente.

Un beso!

Bellaluna dijo...

Theo: de acuerdo, ¡como hemos llegado ahí. ¿Peor una doble vida que una vida falsa, de mentira?

Beso!

AMC: me gusta, me gusta el tema de los bonobos. Mucho puritanismo, pero de falsete...

Javier: a lo mejor no necesitas sino lo que tienes. Estás satisfecho... ¿no?

TBeso

MBI dijo...

Una doble vida, es lo común.
En la que te gustas
y en la que te odias.

Y los jueves en concreto, una triple, odio al tintorero y él lo sabe, me transformo en su pesadilla.

Bellaluna dijo...

Retje: somos múltiples, nuestros otros yo deambulan mientras dormimos. Enredan la madeja que desde por la mañana tratamos de desenredar.

Un beso!

Bellaluna dijo...

Sciascia es un grande, sí, leo la lechuza, leo el caso Moro -me interesa desde que vi Il divo, leo, también a Sebald y sobre él: Regards Sur L'allemagne... Mis madrugadas suelen ser de desvelo solitario. Pero no es difícil encontrar 3 ó 4 rostros entre la multitud que también hayan leido. MT parece que ha leido.

Besos,
Luna

Bellaluna dijo...

Octubre!: no se cuando nos engañamos más, si con una doble vida, o en algunas vidas sin dobles. Pienso en ello.

Un beso muy fuerte!

PD: la foto es muy buena. Tu amiga muy guapa. Tú escribes muy bien. Y eres bonita.

Pedro R. dijo...

Eres muy directa... poco lírica, mas pragmática. Te envidio (sanamente). Y, sí: decía F. Umbral 'A la mierda con Freud'. Lo mismo.

Besos!

Bellaluna dijo...

MBI: qué cabrón, el tintorero. ¿no? No te compliques por él.

Anónimo dijo...

Que el brillo cultural de la prosa de Sebald, salvo "Los emigrados", no provoque confusión en usted.
Gracias, de nuevo, por el beso,
MT

Sirena Varada dijo...

Querida Bella, tienes el encanto de una adolescente y la sabiduría de una anciana. ¿De qué estrella has caído?
Aplaudo tu entrada, y muy en particular el párrafo final, que me deja admirada, desarbolada, y me quito el sombrero, que se dice por allí.

Un abrazo.

Pedro R. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Karmen dijo...

Llevar una dobe vida a mí, que soy una lunática, me suena poético... y ya sabes lo que a mí me gusta la poesía... lo digo porquellevar una doble vida sería algo así como vivir dos veces... ¿no? si fuese así, ¿quién no querría?...

Pero llevar una doble vida para completar las carencias de la que tienes (creo que así suele ser) me suena más a tristeza, a ausencias, inconformismo, búsqueda y dolor... no sé si me atrae tanto...

No he visto la peli; me la apunto :)

Besos, Luna. Me gustó leerte.

J dijo...

"Azul" fue, durante muchos años, mi película favorita. Claro, que mi fascinación por la Binoche seguro que tuvo algo que ver. Un saludo.

Pi dijo...

besos. punto. punto. punto.

y puntos suspensivos.

Infinitos Polos dijo...

Se me ha ocurrido pensar: las vidas son algo más infinitas de lo que parecen a simple vista. ¿Somos tan emocionalmente lineales como para seguir la senda recta...y la correcta, siempre?
Quizá son sólo dos vidas. O tal vez son tantos "yo" como segundos tenga el bombeo de la sangre.

Profundas reflexiones suscitas, Luna.
Beso veraniego

Bellaluna dijo...

Sirena Varada: a veces me parece -en el día a día- que me caigo de un guindo. Las estrellas las veo desde abajo. Y lo que hierve en la cabeza... quién sabe qué. Me gusta que me escribas. Beso!

Bellaluna dijo...

J: Binoche... no sólo te habrá obsesionado a tí.

Infinitos Polos: emocionalmente somos una madeja, un lío, encrucijada, valentía y cobardía, palabras u obras. O al menos algunas sí. También, se ve, hay linealidad. Y, sobre todo, errores. Pero equivocándonos aprendemos. Ojalá que siempre.

Beso!

Bellaluna dijo...

Pi: punto punto punto otro para tí. Sigo tratando de imaginarte como eres. Llegando a Madrid con una maleta roja, cruzando una calle camino de algún lugar una mañana desierta de domingo.

Ummmmm...

Alberto M dijo...

No somos duales, Luna. No lo creo, aunque sí que podamos ser todas las personas que hemos abarcado. Una cruz con una cara que es la que tenemos. Lo que hay, Bella, es un plural de una persona que, de repente, ha vivido o ha escapado. Aunque ni idea de dónde.


Por lo menos tenemos pelis.

Un abrazote, bloguera.

Bellaluna dijo...

A lo mejor, amigo Alberto, no lo somos. Y si te lo digo, te miento. Y entonces ya soy otra: porque nunca miento. Sólo me equivo. No te diré que sí, entonces.

No es que seamos duales, es que a veces hay quienes trazamos una línea al margen de su vida lineal para tomar aire, respirar y así sostener lo que más nos importa. Nuestra libertad. Nuestro deseo de conocer. No renunciar. Caminar. Hacer sonar música en otros. Y, otras veces, sí, dañar sin querer.
Sin rectificación no hay aprendizaje. Sin placer no hay vida. Sin posibilidades, marchitamos.

Gracias por seguir aquí. Yo en una de estas desaparezco hasta septiembre (viajar es vivir).

Alberto M dijo...

Lo cojo del muro facebuconero de un amigo:
"La vie est de brûler des questions." (A. Artaud)

Viaja, Luna, viaja. Pero regresa alguna tarde. (Es un placer estar aquí)

Pi dijo...

Gracias.

Pues aún no me han encontrado... me gustaría encontrarte.

Besos miles de kilómetros más cercanos.

Bellaluna dijo...

Nos encontraremos, Pi, sabremos reconocernos, lo veremos al mirarnos a los ojos.

Ye. dijo...

Ay a mí me gusta más su trilogía :D

Bellaluna dijo...

Azul, blanco, rojo... Veronique, tú, tanta belleza, Ye., en la palabra, en la imagen, en los sentimientos y en la piel. A veces ya me siento mayor.

Tbeso!